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Cuando tu pasaporte se convierte en un riesgo de compliance

Un pasaporte puede convertirse en un dato de compliance sin hacer que su titular esté sancionado o sea sospechoso. La banca moderna analiza nacionalidad, residencia, geografía empresarial, contrapartes y origen de fondos, pero gestionar riesgo no equivale a excluir categorías enteras.

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Una composición editorial de Libertax sobre Cuando tu pasaporte se convierte en un riesgo de compliance.

CLAVES DEL ANÁLISIS

PUNTO CLAVE 01Nacionalidad no equivale a sanciones. Una persona puede no estar sancionada y aun así recibir enhanced due diligence por factores geográficos o de riesgo financiero más amplios.
PUNTO CLAVE 02Los marcos AML modernos deben ser risk-based. FATF y EBA rechazan expresamente la idea de cortar automáticamente categorías completas de clientes en lugar de evaluar su riesgo.
PUNTO CLAVE 03La bankability depende del perfil factual completo. Residencia, actividad, contrapartes, origen de fondos y razón económica de la cuenta pueden importar tanto como el propio pasaporte.

Un pasaporte puede afectar una relación bancaria sin que su titular esté sancionado, acusado de irregularidad o jurídicamente impedido de mantener una cuenta.

Es incómodo, pero hay que describirlo con precisión.

Las entidades financieras evalúan riesgo mediante combinaciones de identidad, residencia, geografía, actividad, contrapartes, source of funds, source of wealth y exposición a sanciones. La nacionalidad puede formar parte de ese conjunto de datos.

La frontera relevante está entre evaluación individual del riesgo y exclusión general por categoría.

Tres ideas clave

  • Nacionalidad no equivale a sanciones. Una persona puede no estar sancionada y aun así recibir enhanced due diligence por factores geográficos o de riesgo financiero más amplios.
  • Los marcos AML modernos deben ser risk-based. FATF y EBA rechazan expresamente la idea de cortar automáticamente categorías completas de clientes en lugar de evaluar su riesgo.
  • La bankability depende del perfil factual completo. Residencia, actividad, contrapartes, origen de fondos y razón económica de la cuenta pueden importar tanto como el propio pasaporte.

Hechos: la geografía es un factor de riesgo reconocido

El enfoque risk-based de FATF exige que las entidades identifiquen y comprendan riesgo de blanqueo y financiación del terrorismo y apliquen controles proporcionales.

FATF también ha señalado expresamente que sus estándares no pretenden cortar categorías completas de clientes.

La European Banking Authority ha publicado guidelines dirigidas a combatir de-risking injustificado. Antes de rechazar o terminar una relación por motivos AML/CFT, las entidades deben considerar opciones disponibles de gestión del riesgo en lugar de convertir la exclusión en respuesta por defecto.

Las reglas de UAE ofrecen un ejemplo práctico de cómo la geografía entra en la metodología.

La guidance vigente del Central Bank exige analizar dónde reside o está registrada la persona, dónde desarrolla actividad, dónde se encuentran sus contrapartes y con qué jurisdicciones espera transaccionar. Sanciones, listas FATF, corrupción y otros indicadores geográficos forman parte de los factores relevantes.

El mismo marco exige información de identificación que incluye nacionalidad.

Eso no crea una regla según la cual una nacionalidad concreta sea automáticamente «high risk».

Crea una obligación de comprender la geografía.

Interpretación: el pasaporte es una señal, no un veredicto

Un banco necesita saber quién es su cliente.

La nacionalidad ayuda a identificarlo y puede resultar relevante para sanciones o country risk. Pero un pasaporte por sí solo no explica la actividad financiera real.

Dos personas de la misma nacionalidad pueden presentar perfiles completamente diferentes.

Una puede ser residente desde hace años en una jurisdicción de bajo riesgo, con salario transparente, tax filings locales y necesidades bancarias sencillas.

Otra puede operar sociedades en varias jurisdicciones de mayor riesgo, mover grandes cantidades a través de contrapartes sin relación y aportar evidencia deficiente de origen de fondos.

Tratar a ambas personas como idénticas por nacionalidad no sería una gestión sofisticada del riesgo.

El mecanismo

El mecanismo es:

identidad y vínculos geográficos → modelo interno de riesgo → intensidad de due diligence → solicitudes de evidencia → demora, restricciones o salida si el riesgo no puede gestionarse.

Las sanciones crean una capa jurídica separada.

Si una persona o entidad está legalmente bloqueada bajo un régimen aplicable, el banco puede tener obligación de congelar o prohibir actividad.

Si el cliente no está sancionado, el banco puede decidir igualmente que la relación queda fuera de su apetito de riesgo.

Para el cliente, ambos resultados pueden parecer iguales.

Jurídicamente no lo son.

Por qué Rusia e Irán exigen lenguaje preciso

Rusia e Irán muestran la importancia de separar nacionalidad de exposición jurídica.

Ambos están relacionados con amplios regímenes internacionales de sanciones, pero las sanciones suelen depender de criterios concretos: personas listadas, ownership y control, sectores, bienes, servicios, territorios y nexus jurisdiccional.

Un pasaporte ruso o iraní no demuestra por sí mismo que la persona esté sancionada.

Al mismo tiempo, los bancos que tratan con clientes cuyos activos, negocios o contrapartes tocan entornos sancionados o de mayor riesgo pueden necesitar más información y sufrir limitaciones de sus propios bancos corresponsales.

La fricción práctica es real.

La conclusión legal debe seguir siendo específica.

La mejor objeción

Los bancos no están obligados a aceptar cualquier riesgo.

Obligaciones AML/CFT, normas prudenciales, prevención de fraude, relaciones de corresponsalía y reputación ofrecen motivos legítimos para rechazar algunas relaciones.

La guidance EBA contra el de-risking no afirma que una entidad tenga que aceptar a todo cliente.

Afirma que la decisión debe basarse en un proceso proporcionado de gestión de riesgo y no en exclusión indiscriminada por categoría.

Esa diferencia es esencial.

Escenarios, no predicciones

Con evaluación más granular, mejores datos permiten distinguir con más precisión a clientes dentro de una misma nacionalidad o grupo geográfico.

Con persistencia de proxies, las entidades continúan usando señales geográficas amplias porque corresponsalía, sanciones y compliance hacen caro un análisis más fino.

Con mayores salvaguardas de acceso, los reguladores exigen más documentación de rechazos y cierres cuando la exclusión financiera se vuelve sistémica.

Los triggers observables son guidance FATF/EBA, reglas de acceso bancario, cambios de sanciones y enforcement supervisor.

Consecuencias prácticas

Un cliente no puede cambiar factores legítimos de riesgo mediante presentación.

Pero muchas fricciones innecesarias se reducen cuando el perfil es fácil de entender.

Eso exige evidencia clara de residencia, tax status, actividad, source of funds, source of wealth, beneficiario efectivo y transacciones esperadas.

Cuando existen vínculos con varias jurisdicciones, la explicación debería ser coherente y no artificialmente simplificada.

Ocultar nacionalidad, relaciones o transacciones no resuelve el de-risking.

Crea un problema nuevo de compliance.

El objetivo durable no es parecer sin riesgo.

Es hacer evaluable un riesgo legítimo.

Fuentes

Disclaimer

Este Insight ofrece análisis general bancario y de compliance. No constituye asesoramiento sobre sanciones, AML, jurídico ni bancario. Las entidades aplican sus propios marcos de riesgo dentro de la ley aplicable y las conclusiones sobre sanciones dependen de persona, ownership, transacción, jurisdicción y nexus jurídico concretos.