TAX COMPETITION · GLOBAL TAX ORDERINS-20211008-01

El impuesto mínimo global: el día que cambió la competencia fiscal

Qué cambió realmente el acuerdo de dos pilares de octubre de 2021, por qué el mínimo del 15% nunca fue un impuesto para todas las empresas y cómo Pillar Two se convirtió en un sistema operativo para grandes grupos multinacionales.

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CLAVES DEL ANÁLISIS

PUNTO CLAVE 01El acuerdo de octubre de 2021 era un marco político, no una ley fiscal global autoejecutable.
PUNTO CLAVE 02Pillar Two estaba dirigido a grandes grupos multinacionales, no a cualquier empresa con actividad internacional.
PUNTO CLAVE 03La competencia fiscal continuó, pero para grupos dentro de alcance los tipos nominales pasaron a decir menos porque importaban el impuesto efectivo y los mecanismos de top-up.

El 8 de octubre de 2021, más de 130 jurisdicciones del OECD/G20 Inclusive Framework acordaron la arquitectura política de una solución de dos pilares para los retos fiscales de una economía digitalizada. Para los grandes grupos multinacionales, la parte más duradera de aquel acuerdo fue Pillar Two: un marco diseñado para imponer un nivel mínimo efectivo del 15% sobre beneficios dentro de alcance, calculado por jurisdicción.

El punto de inflexión no fue la desaparición de la competencia fiscal. Fue la creación de una nueva restricción sobre una de sus formas.

Tres ideas clave

  • El acuerdo de octubre de 2021 era un marco político, no una ley fiscal global autoejecutable.
  • Pillar Two estaba dirigido a grandes grupos multinacionales, no a cualquier empresa con actividad internacional.
  • La competencia fiscal continuó, pero para grupos dentro de alcance los tipos nominales pasaron a decir menos porque importaban el impuesto efectivo y los mecanismos de top-up.

Qué ocurrió el 8 de octubre de 2021

El OECD/G20 Inclusive Framework publicó una declaración con los componentes acordados de Pillar One y Pillar Two.

Pillar Two incluía una arquitectura de imposición mínima global con un tipo mínimo del 15% y un umbral de ingresos de 750 millones de euros vinculado al marco de Country-by-Country Reporting, sujeto al diseño detallado y las exclusiones recogidas en el acuerdo.

En ese momento el acuerdo era políticamente importante, pero técnicamente incompleto. Los países todavía no habían aprobado una única ley doméstica común. Las GloBE Model Rules detalladas aún no existían y la implementación dependería de legislación en cada jurisdicción.

Esa distinción es esencial al reconstruir 2021. Sería incorrecto escribir como si el 8 de octubre las empresas ya estuvieran sometidas al sistema maduro de compliance que existe hoy.

Por qué importó

Durante años, la competencia fiscal internacional podía discutirse muchas veces a través de una métrica visible: el tipo nominal del impuesto sobre sociedades.

Pillar Two hizo que esa medida fuera mucho menos suficiente para los grupos más grandes.

La nueva lógica pregunta si una multinacional dentro de alcance alcanza el nivel mínimo efectivo de tributación en cada jurisdicción relevante de acuerdo con un cálculo estandarizado. Si no lo alcanza, diferentes mecanismos de top-up pueden asignar derechos tributarios adicionales.

Eso no elimina los sistemas fiscales soberanos. Se superpone a ellos.

El efecto práctico es que una jurisdicción puede seguir ofreciendo un tipo nominal bajo, incentivos o regímenes especiales, pero para un grupo dentro de alcance el valor de esas medidas puede reducirse si otra parte de la arquitectura Pillar Two acaba recaudando la diferencia.

Qué se entendió mal

La simplificación más habitual fue “el mundo ha acordado un impuesto de sociedades del 15%”.

Esa descripción ocultaba tres cuestiones.

Primero, Pillar Two no es un impuesto general del 15% para cualquier negocio. Su ámbito central son grandes grupos multinacionales que alcanzan el umbral y cumplen las reglas detalladas.

Segundo, el 15% no es simplemente un nuevo tipo nominal. El sistema funciona mediante un cálculo específico de effective tax rate con definiciones, ajustes y reglas de asignación propias.

Tercero, un acuerdo de la OCDE no produce por sí mismo una legislación doméstica idéntica en todas partes. Los países implementan las reglas mediante sus propios sistemas jurídicos, con calendarios y decisiones locales que todavía deben analizarse.

La simplificación era útil políticamente. Era peligrosa operativamente.

Qué ocurrió después: el acuerdo se convirtió en un rulebook

El 20 de diciembre de 2021 la OCDE publicó las Global Anti-Base Erosion Model Rules. Ese fue el siguiente paso decisivo: el acuerdo político se convirtió en un marco técnico susceptible de trasladarse a legislación doméstica.

Después llegaron Commentary, Administrative Guidance, safe harbours y otros materiales de implementación.

Este desarrollo es suficientemente importante para entenderlo, pero no debería tratarse como un punto de inflexión histórico separado del acuerdo de octubre. Es el mecanismo que convirtió el compromiso de octubre en algo ejecutable.

Qué ha cambiado desde entonces

Pillar Two es ahora un marco fiscal operativo y no una propuesta de política pública.

Diversas jurisdicciones han implementado o están implementando income inclusion rules y domestic minimum top-up taxes, mientras la OCDE mantiene un cuerpo creciente de guidance para coordinar el funcionamiento de las GloBE rules.

Emiratos ofrece un ejemplo especialmente claro. Introdujo un Domestic Minimum Top-up Tax para determinados ejercicios iniciados en o después del 1 de enero de 2025 para entidades constitutivas de grupos multinacionales dentro de alcance.

Eso no significa que el Corporate Tax ordinario de Emiratos pasara al 15% para cualquier empresa. Significa que Pillar Two llegó a Emiratos mediante un régimen específico para grandes grupos multinacionales que cumplen las condiciones.

La mejor objeción

Una objeción razonable es que una imposición mínima global no puede eliminar la competencia porque los gobiernos pueden competir por muchas otras vías: infraestructura, seguridad jurídica, inmigración, regulación, subvenciones, créditos reembolsables, talento, tratados y calidad de vida.

La objeción es correcta.

Pillar Two no terminó con la competencia entre jurisdicciones. Cambió el precio y la forma de determinados incentivos fiscales para grandes grupos.

Por eso la afirmación histórica más precisa no es “terminó la competencia fiscal”, sino que la competencia fiscal adquirió una nueva restricción global.

Qué significa para los negocios internacionales

Para la mayoría de SMEs dirigidas por sus fundadores, la primera pregunta sigue siendo si Pillar Two aplica siquiera. Un negocio por debajo del umbral de grupo multinacional no debería importar a su planificación obligaciones propias de grandes grupos.

Para un grupo dentro de alcance, en cambio, el análisis es completamente distinto. Entrarán cuestiones como perímetro de grupo, ingresos consolidados, constituent entities, effective tax rates por jurisdicción, covered taxes, top-up taxes domésticos e interacción entre varias jurisdicciones implementadoras.

Esa es la lección más amplia del 8 de octubre de 2021: la planificación fiscal internacional depende cada vez más de clasificación y sistemas, no de comparar un tipo nominal con otro.

Un tipo bajo puede seguir importando. Simplemente ya no puede evaluarse de forma aislada.

Fuentes

Disclaimer

Este artículo contiene información histórica y de política fiscal general y no constituye asesoramiento jurídico, fiscal, de inversión o financiero. El resultado bajo Pillar Two depende de los hechos del grupo, la legislación doméstica aplicable y el guidance vigente de la OCDE. La posición debe verificarse en cada jurisdicción relevante antes de actuar.